
El 12 de agosto de ese mismo año, cuando yo tenía 4 mesesitos, me montaron en un coche y fuimos a una casa desconocida para mi. Al principio tenía miedo, era la primera vez que me separaba de mis dueñas, pero de repente apareció una niña de 12 añitos llamada Marina, que cuando me vio se volvió loca. Nos abrazamos y empezamos a jugar. Tuvimos una conexión mágica. A partir de ese momento no quise separarme de ella nunca más. Poco a poco descubrí que mi mamá se llama Susana y mi papá Juan Antonio. Los tres me quieren muchísimo, me dan todo el cariño que no me habían dado nunca. Soy inmensamente feliz con ellos.
Vivo con ellos en una casa muy bonita. Jugamos mucho y me tratan como si fuese la hermana pequeña. Yo los amo con locura. Al principio mi mamá no quería otra bebe pero poco a poco me gané su cariño y ahora soy su favorita. Mi papá es muy bueno conmigo y me lo consiente todo. Y mi hermana es mi vida la amo más que a nada en el mundo.
